Proyecto de Mobiliario Universitario para Áreas de Cómputo en Lima Norte

Proyecto de Mobiliario Universitario para Áreas de Cómputo en Lima Norte

Mobiliario para aulas de cómputo: qué considerar antes de diseñarlo

El mobiliario para aulas de cómputo debe responder a necesidades distintas a las de un aula convencional. Además de soportar equipos tecnológicos, debe facilitar la organización del cableado, mantener una superficie de trabajo funcional y resistir el uso continuo.

Estos criterios fueron parte de un proyecto de mobiliario universitario desarrollado para una reconocida universidad del Cono Norte de Lima.

1. La gestión del cableado debe formar parte del diseño

Computadoras, monitores y periféricos requieren conexiones eléctricas y de datos. Cuando el mobiliario no contempla este recorrido desde el inicio, los cables pueden quedar expuestos o interferir con el área de trabajo.

Por ello, en este proyecto se incorporaron pasacables y sistemas de canalización integrados, permitiendo mantener las conexiones organizadas y facilitar futuras tareas de mantenimiento.

2. La estructura debe responder al uso del mobiliario

En mesas de formato largo, la estabilidad es especialmente importante.

La solución desarrollada incorporó una estructura metálica reforzada, con elementos de soporte pensados para brindar firmeza durante el uso diario en un entorno universitario.

El diseño estructural debe evaluarse considerando el formato del mueble, los equipos que soportará y la intensidad de uso prevista.

3. Materiales funcionales y de fácil mantenimiento

La superficie de trabajo debe soportar el contacto constante con equipos y usuarios.

Para este proyecto se utilizó melamina de alta densidad, combinada con estructura metálica y almacenamiento integrado, buscando una solución resistente, funcional y de fácil mantenimiento.

4. El almacenamiento también debe planificarse

Incorporar cajones o compartimentos puede ayudar a aprovechar mejor el espacio, pero deben ubicarse sin interferir con la posición del usuario, el cableado o el acceso a los equipos.

En este caso, el almacenamiento fue integrado como parte de la solución general del mobiliario.

Del requerimiento a una solución fabricada

Una de las principales conclusiones de este proyecto es que el mobiliario para espacios tecnológicos no debería comenzar preguntando:

“¿Qué mesa podemos colocar?”

La pregunta correcta es:

“¿Qué necesita resolver este espacio?”

A partir de ello pueden definirse estructura, materiales, almacenamiento, sistema de cableado y acabados.

En COPEMO, este proyecto partió de un requerimiento específico y se transformó en una solución de mobiliario para áreas de cómputo diseñada y fabricada para responder a las condiciones reales del espacio.

Antes de equipar un aula de cómputo, conviene revisar

  • Ubicación de conexiones eléctricas y de datos.
  • Recorrido y acceso al cableado.
  • Distribución de usuarios y equipos.
  • Estabilidad de la estructura.
  • Necesidades de almacenamiento.
  • Materiales adecuados para uso continuo.
  • Facilidad de limpieza y mantenimiento.

Planificar estos aspectos antes de fabricar el mobiliario permite reducir modificaciones posteriores y desarrollar una solución más funcional.

¿Tienes un proyecto de mobiliario educativo?

COPEMO desarrolla soluciones de mobiliario educativo, universitario e institucional para aulas, laboratorios, áreas de cómputo y otros espacios especializados.

Volver al blog